El alquiler de habitaciones por parte del inquilino principal es una práctica habitual para compartir gastos, pero requiere cumplir unos requisitos legales estrictos.
Requisito indispensable: El consentimiento escrito del propietario
El subarriendo de una parte de la vivienda es totalmente ilegal salvo que cuente con la autorización expresa y por escrito del propietario en el contrato o en un anexo posterior.
- Prohibición de subarriendo total: Jamás se puede alquilar la vivienda completa a un tercero; la ley solo permite el subarriendo parcial de habitaciones.
- Consecuencias del subarriendo inconsentido: Si alquilas habitaciones sin permiso, el casero tiene derecho a rescindir el contrato de forma inmediata y quedarse con la fianza.
Límites económicos fijados por la ley
La suma del dinero que cobres a los subarrendatarios de las habitaciones jamás podrá superar el importe total de la renta fijada en tu contrato principal.