Dejar un piso antes de que venza el contrato es una situación habitual debido a cambios laborales o personales. Sin embargo, para no perder la fianza ni pagar indemnizaciones, es necesario seguir los plazos que marca la ley.
¿Cuándo puede el inquilino irse legalmente de la vivienda?
La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) otorga al inquilino el derecho a desistir del contrato una vez cumplidos los primeros 6 meses de alquiler.
- Cumplir los 6 meses: Si te vas antes del sexto mes, el propietario puede exigir el pago de los meses restantes hasta completar ese periodo inicial.
- Preaviso de 30 días: Debes notificar por escrito al casero tu intención de marcharte con al menos un mes de antelación.
¿Qué ocurre con la indemnización por desistimiento?
Solo tendrás que pagar una indemnización si esta cláusula se pactó explícitamente en el contrato de alquiler:
- Si está pactada: La ley fija un máximo de un mes de renta por cada año que falte por cumplir. Para periodos inferiores al año, se prorratea por meses.
- Si no dice nada el contrato: No hay que pagar ninguna penalización y el casero debe devolver la fianza completa si el piso está en buen estado.
Casos en los que puedes irte sin cumplir los 6 meses
Existen dos excepciones donde el inquilino puede resolver el contrato en cualquier momento sin penalización:
- Falta de habitabilidad: Cuando el propietario se niega a realizar las reparaciones necesarias para mantener la vivienda habitable (humedades graves, avería de caldera, etc.).
- Perturbación del uso: Si el casero entra en la vivienda sin permiso o interrumpe los suministros de forma injustificada.